Carta de enero y febrero del Presidente de PEN Internacional, John Ralston Saul, a la membrecía de PEN.


10 de marzo de 2014

Estimados miembros de PEN, amigos y amigas,

Como muchos de ustedes sabrán, Haroon Siddiqui (Ex-miembro internacional del consejo) y yo estuvimos presentes en la India durante tres semanas en enero para la conmemoración del Centro PEN de Delhi y con el propósito de visitar un centro más antiguo, el Centro PEN de Mumbai. Más adelante regresaré a la situación en la India, sin embargo, permítanme comunicarles que Hori Takeaki ha estado recientemente en Addis Ababa visitando a PEN Etiopia y después en Atenas para trabajar con la creación del nuevo Centro PEN Grecia. Tres funcionarios de nuestras oficinas internacionales – Sarah Clarke, James Tennant y Paul Finegan, han estado en la sede de la UNESCO para establecer un nuevo programa de colaboración con los Centros PEN en Kenia, Serbia, Haití y Nigeria para fortalecer las industrias de publicaciones creativas de lenguas minoritarias en estos países.

Y nuestra campaña en Rusia, Out in the Cold, la cual exige la retirada de tres nuevas leyes limitantes de la libertad de expresión ha atraído un fuerte apoyo. La re-criminalización del libelo. Una ley de insulto religioso. Una ley que podría ser sintetizada como anti-gay debido a que penaliza cualquier comunicación con contenido homosexual. Todos estos son pasos fundamentales en contra de la libre expresión en Rusia.

Sin embargo, debido a la crisis en Ucrania se ha desviado la atención de tales cuestiones tan precisas. La guerra siempre ha sido acompañada de una propiedad hipnotízate que distrae a la gente de su devoción al bien común.

Frente a la crisis en Ucrania, el Centro PEN Ruso y el Centro PEN Ucraniano han sido firmes en recordar a la gente de los elementos básicos de unas sociedad justa y abierta; y que la violencia no es una ruta viable para nadie.

Debido a la crisis, en particular en Crimea, es importante dirigir la atención a las partes más débiles de esta cuestión compleja – Tártaros de Crimea. Hace 21 meses estuve ahí con Hori Takeaki, Jarkko Tontii, Kaiser Abdursul y nuestra red Ural-Altay. Yo describí en una carta más reciente acerca de las trescientas personas que fueron despojadas de sus casas en tan solo cuarenta y ocho horas en 1944 y forzados al exilio al este de Rusia. En 1989 regresaron a su tierra en Crimea donde han re-edificado su lengua y cultura. La suma de todos nosotros bajo tales circunstancias es la capacidad que tenemos para prevenir que estas personas no sean oprimidas de nuevo.

En otras palabras, la solución yace en el dialogo y las negociaciones; para cual los dos requieren de la libre expresión, sino tales herramientas se reducen a no más que acuerdos privados.

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Permítanme regresar a la situación de la India. Ésta es una democracia vivaz con una creatividad excepcional. Sin embargo, la frase que mas estuché de los escritores y las editoriales fue, “autocensura”. Existe una incertidumbre constante que, sí escribes o dices esto y aquello, la atención del hombre rico, la corporación, o del movimiento religioso ideológico se impondrá sobre ti. Y tú como escritor o casa editorial puedes ser condenado en las cortes; pero aun mas peligroso, un grupo de personas hostiles podría aparecerse al exterior de tu oficina u hogar.

Y la posibilidad de que arribe un gobierno nacional liderado por Narenda Modi, con su pasado religioso, populista y violento, se encuentra en la atmosfera del presentimiento. Haroon Siddiqui ha descrito lo anterior en su reporte de nuestra visita. Charlamos y escuchamos continuamente en público y privado; en el lanzamiento del nuevo Centro PEN de Dehli organizado por Nilanjana Roy y Rachna Davidar; con líderes del All-India PEN de Mumbai- Ranjit Hoskote, Naresh Fernandes y Jerry Pinto; con líderes de Bollywood gracias a Shabana Azmi y Javed Akhtar; en las mesas de discusión en Delhi y Bombay; en escenario en el Festival de Jaipur con Jerry Pinto del All-India PEN y Peter Godwin del Centro PEN Americano.

Durante nuestra estancia, Bloomsbury cedió a presiones corporativas y retiró el libro de Bhargava de la aerolínea, Air India. Una semanas después, ideólogos tomando ventaja de leyes arcaicas y la editorial Penguin retiraron el libro sobre Hinduismo de Wendy Doniger. Todos hemos nos hemos pronunciado en referencia a los acontecimientos. Pero también podemos ver que son parte una creciente tendencia de dinero y religiosidad populista que utiliza las malas leyes, las cortes débiles y el aun mas débil gobierno para crear una atmosfera de miedo y autocensura.

Una cosa es clara. La comunidad de escritores y editores necesita asentar bases como una sola comunidad para organizarse; Debemos consolidar nuestra voluntad común para gestionar una estrategia solida. Las presiones se encuentran a la alza. Estas cuestiones deben de enfrentarse de manera consciente y organizada o la libertad de expresión se vera minada al tiempo que los libros, escritores y corporaciones son seleccionadas uno por uno. PEN tiene un papel de liderazgo esencial en la construcción de un enfoque común. El sentido de una comunidad trabajando de manera colectiva puede cambiar la dinámica. Y ése siempre ha sido el papel de PEN – una fuerza de unión para la comunidad de creadores.

Lo que sí está claro es que ciertas leyes específicas deben de ser reformadas y esto requeriría de una campaña sostenida. Tenemos que enfocarnos en el daño que éstas leyes provocan a la reputación de la India democrática. Finalmente, se requiere de un planteamiento colectivo al fallo de la policía, las cortes y el gobierno para que realicen su trabajo o que lo gestionen con la rapidez y energía necesaria para remover la atmosfera de miedo y autocensura.

Mis mejores deseos,

John Ralston Saul