Declaración de la Cumbre PEN de Las Américas


Ciudad de México 2015

dec

La cumbre de PEN de las Américas ha constado de tres pasos: una misión de PEN Internacional a Honduras para celebrar la fundación del Centro PEN Hondureño y denunciar la impunidad de los crímenes contra periodistas en el país; un encuentro de los centros PEN de América Central en Nicaragua para definir prioridades comunes para una coordinación centroamericana; una tercera misión de PEN a México. Reunidos en Ciudad de México el 21 de febrero de 2015, primer día de la misión, los centros PEN de Argentina, Brasil, Honduras, Guatemala, Nicaragua, de Haití, de México, Guadalajara y San Miguel de Allende, de Canadá, junto con el American PEN y el PEN USA West y con la participación solidaria de los centros de Japón, Alemania y Gales, han compartido la realidad de sus países, los retos a la libertad de expresión que enfrentan en cada sociedad y han propuesto las líneas centrales de una estrategia de PEN para las Américas.

Los delegados han asumido la Declaración de Managua, redactada el 20 de febrero por los centros PEN de Nicaragua, Guatemala y Honduras, y presentada al inicio del encuentro en México. El diálogo ha ampliado la reflexión y las propuestas de acción a nivel de todo el continente y ha añadido nuevos vectores a tener en cuenta para la estrategia de PEN en las Américas.

El ciclo corrupción-violencia-impunidad

Existe en América Latina y el Caribe un ciclo infernal de corrupción-violencia-impunidad de los crímenes contra escritores. Existe un vínculo directo entre la perdida de libertades democráticas y los altos niveles de corrupción provocados por el crimen organizado. Los medios de comunicación que denuncian la intolerancia y la corrupción son reprimidos, en un rango que va desde la descalificación de la profesión periodística por parte de los poderes públicos, las amenazas de pérdida del trabajo o de violencia contra el profesional o su familia, hasta los casos extremos de secuestros y asesinatos de periodistas. Estas formas de represión son las causantes de unos altos niveles de autocensura entre los profesionales.

El uso del discurso antiterrorista para limitar la libertad de expresión

PEN ha denunciado desde hace más de una década el uso del discurso antiterrorista, a nivel internacional, para acallar las voces críticas y disidentes. Los delegados han constatado que en todo el continente existe una constante presión contra la libertad de expresión causada por este estilo de pensamiento.

Abolir la difamación criminal

Una de las formas legales de represión de la libertad de expresión en América Latina y el Caribe es la difamación criminal. PEN pide a todos los gobiernos que promuevan la supresión de la consideración criminal de la difamación, puesto que una de las características de las democracias modernas es la abolición de la difamación criminal a favor de su consideración civil.

Por la unidad de los profesionales de la palabra

La corrupción, la violencia y la represión de la libertad de expresión provocan la división del colectivo de escritores. Los delegados han constatado la falta de unidad ante los abusos en México, Honduras, Nicaragua, Argentina. PEN es para el colectivo de los profesionales de la palabra una oportunidad de trabajar de manera unitaria contra la represión de la libertad de expresión y para fortalecer las redes de solidaridad entre escritores.

Contra el secretismo, acceso a la información

En muchos países los gobiernos son intolerantes con las voces críticas y no apoyan al periodismo independiente. La transparencia es un valor central de una sociedad democrática. Los gobiernos deben dar cuenta de sus acciones y del financiamiento utilizado, y los medios de comunicación deben poder investigar cualquier tema, también las sospechas de corrupción. El derecho al acceso a la información es un derecho de todos los ciudadanos.

Educación

La disminución del espacio de debate público a causa de las limitaciones impuestas a la libertad de expresión tiene también consecuencias en el ámbito de la educación. Los centros PEN contemplan la necesidad de implicarse en la universidad y en el medio educativo para abrir un espacio de pluralismo para que los estudiantes, mediante la escritura y el debate, tengan voz propia.

En defensa de las lenguas y literaturas indígenas

Los tratados de libre comercio, que expanden una mentalidad indiferente al valor de las distintas culturas, unidos a la represión secular de las lenguas autóctonas, han provocado el ahogo de las comunidades indígenas. Los delegados han podido conocer el apoyo de los centros PEN de México y de Canadá a distintas literaturas indígenas. PEN reitera una vez más su defensa de los derechos lingüísticos de todas las culturas y abre sus puertas a escritores en todas las lenguas del continente americano.

Vigilancia masiva en internet

La vigilancia masiva ejercida por los gobiernos de Estados Unidos y Canadá ha provocado una oleada de autocensura por parte de los escritores de estos países, difuminando la frontera que diferenciaba los países represores de la libertad de expresión y las democracias avanzadas. PEN estará atento a la expansión de estas formas de vigilancia a América Latina y el Caribe.

Coordinación americana

Los centros reunidos en la Cumbre de las Américas valoran la necesidad que PEN tenga una visión de conjunto para América Latina y el Caribe, con la participación activa de los centros PEN de Estados Unidos y de Canadá mediante sus hermanamientos con otros centros (como actualmente se realiza entre PEN Honduras y PEN Canadá, o American PEN y PEN Haití). Los centros reunidos se responsabilizan de desarrollar una estrategia de PEN para las Américas a partir de esta declaración.

Esta declaración representa el primer paso en el desarrollo de una estrategia de PEN para las Américas.

John Ralston Saul, presidente de PEN Internacional: “He sido testigo de un renacer de PEN en América Latina. La Cumbre de las Américas hace visible que a la generación de los Octavio Paz y Vargas Llosa sucede hoy la generación de Elena Poniatowska, Gioconda Belli, Antonio Skármeta y Luisa Valenzuela, por citar tan sólo algunos nombres.”

Aline Davidoff, presidenta de PEN México y anfitriona de la Cumbre de las Américas: “La celebración del PEN Pregunta ha permitido escuchar nítidamente esa voz única pero diversa de PEN, voz que clamaba justicia frente a los asesinatos de escritores y estaba formada por las voces de autores mexicanos, de toda América Latina y el Caribe, de Norteamérica, de Europa y del Japón.”

Luisa Valenzuela, presidenta de PEN Argentina: “PEN une a los escritores por encima de divisiones, porque PEN tiene una visión de conjunto y sabe ver el trasfondo del crimen y de la impunidad, esa realidad oscura que da cuerpo a las amenazas y que ha hecho que el periodismo se haya convertido en una profesión de riesgo.”

Claudio Aguiar, presidente de PEN de Brasil: “Brasil es solidario con la Cumbre de las Américas con el fin de trabajar todos juntos en ese largo combate contra la impunidad de los crímenes contra escritores.”

Jean-Euphele Milcé, Presidente de PEN Haití: PEN Haití está convencido que las actividades criminales, como las permanentes amenazas a los profesionales de la palabra en México, podrán ser yuguladas únicamente mediante una movilización internacional coherente y sincera. En esta ocasión hemos sido felices de haber podido caminar al lado de los demás centros de América Latina y el Caribe en defensa de la diversidad y la libertad de expresión.”

Dina Meza, presidenta de PEN Honduras: “La Cumbre de las Américas ha sido un espacio de reconocimiento de nuestros problemas comunes, pero lo más importante es que se profundizó la solidaridad entre nosotros: “Tus problemas son mis problemas”, y así somos más fuertes. Para PEN Honduras estas sinergias son vitales y el acompañamiento de PEN Internacional y PEN Canadá es un catalizador para la lucha en un país donde la muerte está en cada esquina y donde la libertad de expresión está en un cuarto de cuidados intensivos.”

Gioconda Belli, presidenta de PEN Nicaragua: “La solidaridad es la ternura de los pueblos y también es la ternura entre los centros de escritores del PEN en los distintos países de nuestra América. La integración de PEN en América Central y en toda América Latina se realiza gracias a esa solidaridad.”

Gaston Bellemare, vice-Presidente del Centre québecois du P.E.N. international : “La Cumbre PEN de las Américas traerá consigo una nueva era para los centros PEN del continente americano. Desafíos cada vez más presentes en forma de vigilancia por parte del estado, corrupción, impunidad y violencia llama a realizar un esfuerzo coordinado de los centros PEN del continente. Esta cumbre ha establecido las bases para una cooperación más amplia entre los escritores de la región.”

Robert Wallace, Miembro del Consejo y Tesorero de PEN Center USA: “Nos encontramos en solidaridad con todos los centros PEN del mundo en apoyo a la Cumbre PEN de las Américas y de sus objetivos. No descansaremos hasta que la corrupción, la violencia y la impunidad sean eliminadas en las Américas. Si seguimos trabajando juntos, nuestros ideales hoy, serán realidades en el futuro.”

Brendan de Caires, coordinador de programas internacionales de PEN Canadá: “La implicación de PEN Canadá en la lucha contra la impunidad en México y en Honduras ha interpelado con fuerza a los escritores canadienses. De ahí nace el hermanamiento entre PEN Honduras y PEN Canadá y la convocatoria conjunta del nuevo premio de periodismo de investigación Escribir sin miedo en Honduras.”

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