Home Page > News Item > Declaración por John Ralston Saul Presidente Internacional, PEN International Noviembre 15, 2012

La libertad de expresión nunca es automática. Siempre es acerca de acciones concretas. Estas acciones es lo que hace que funcione.

Por varios años, PEN fue testigo del número declinante de escritores que están en prisión en Turquía o que se encuentran en laberintos legales destructivos y sin fin. No estamos solos. Esta situación que va mejorando vino con el incremento de la democratización, mayor control civil de la milicia y el desarrollo económico.

Después, de manera abrupta, los arrestos comenzaron de nuevo, las detenciones antes de los juicios, los juicios extensos, los casos suspendidos para dejar a los escritores en el limbo.

Aun peor, tenemos la Ley Anti-Terror que se usa más y más con una falta grave de rigor. Esto ha llevado a que escritores y editores – que en nuestra cuidadosa investigación y opiniones no tienen nada que ver con terrorismo – se conviertan en las victimas de trampas legales.

En otras palabras, la ley está siendo usada para limitar a la libertad de expresión.

PEN siempre se ha opuesto a la violencia. Pensamos que la libertad de expresión es la herramienta social e intelectual que mejor fortalece a las sociedades. La maximización de la libertad de expresión es la mejor arma que cualquier sociedad tiene para combatir y marginar a los terroristas.

Las acciones a las cuales hacemos un llamado no requieren reformas constitucionales o esfuerzos extraordinarios. Lo que proponemos no es nada romántico o grandioso. Es simplemente un hecho de reformar las leyes, estrechar su intención y aplicarlas con un rigor transparente.

En nuestra reunión con el Presidente de la Republica, Abdullah Gül, presentamos nuestros argumentos y fuimos animados por el interés que demostró y los comentarios que dirigió.

En nuestra reunión con Egemen Bağış, el Ministro de Relaciones con la Union Europea, notamos su compromiso para realizar más reformas y expresó su deseo de ver estos problemas resueltos.

Los puntos que presentamos fueron precisos y urgentes. Este proceso de reforma no puede extenderse. Hay vidas que están siendo dañadas y efectivamente destruidas. La libertad de expresión está siendo limitada por la auto-censura.

Los miembros del Centro PEN en Turquía y muchos escritores de este país, que están en prisión o que están siendo enjuiciados necesitan una rápida y justa re-examinación de sus casos. Los escritores en general necesitan ser tratados con transparencia. Pensamos que esto puede ayudar a la liberación de muchos de estos escritores afectados.

Finalmente, déjenme regresar a la Ley Anti-Terror. Hay gente en el gobierno que piensa que tal ley, sin importar su amplitud y falta de concentración, es una herramienta necesaria para tratar con la violencia. Esto es incorrecto. Sería mucho mejor re-analizar la ley para que claramente y precisamente sea dirigida hacia el terrorismo y una que no puede ser utilizada por cualquier rama de las autoridades para detener a escritores o editores o ciudadanos inocentes. La habilidad actual para hacer mal uso de la ley puede ser resuelta a travez de un escrito claro y su aplicación profesional. Si las leyes terroristas existen, deben de ser muy cuidadosas y escritas con la intención de proteger los derechos principales de todos los ciudadanos. Esta es precisamente la posición que hemos tomado en cada país alrededor del mundo donde existen leyes anti-terror que están mal escritas y utilizadas de manera injusta.

Las detenciones antes de los juicios, los juicios largos, los individuos que son acusados y tratados como terroristas, los juicios suspendidos que se quedan como una espada de Democles sobre las cabezas de escritores por años – todo esto puede cambiar y debe de tener un fin. También, pensamos que el gobierno de Turquía puede posibilitar todos estos detalles necesarios y sobre todo, de manera rápida. La gente en Turquía cree en la libertad de expresión. Nos unimos a ellos en pedirle al gobierno que actué.

image_print