Honduras: Periodismo a la sombra de la impunidad acción


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“Lo primero siempre es la violencia. Y poco después, casi como un hermano enfermo, aparece inmediatamente el silencio, y la necesidad de que se extienda este manto de silencio para que pueda persistir la violencia, prevalezca la muerte e impere el temor […] Esto es lo que sucede en Honduras, donde la persecución y el asesinato de periodistas disidentes y de investigación resultan tan sistemáticos, deliberados y persistentes que exigen una respuesta internacional igualmente persistente, deliberada y sistemática. No debemos permitir que estén solos quienes arriesgan su vida para que se conozca la verdad en Honduras”. Ariel Dorfman, en apoyo a la publicación Honduras: periodismo a la sombra de la impunidad

Cada vez es más común que periodistas que publican noticias sobre delincuencia organizada, corrupción gubernamental y otros temas sensibles sean objeto de amenazas y agresiones letales en Honduras, mientras que los responsables gozan de impunidad casi absoluta, señala PEN International en un nuevo informe divulgado hoy en colaboración con PEN Canadá y el Programa Internacional de Derechos Humanos (International Human Rights Program, IHRP) de la Facultad de Derecho en la Universidad de Toronto. Honduras: periodismo a la sombra de la impunidad se publica poco antes de que asuma el nuevo presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, el lunes 27 de enero, y servirá de base para las campañas de PEN International durante 2014.

Leer aquí el resumen ejecutivo y las recomendaciones
Leer aquí el informe completo

El informe documenta el agravamiento de la violencia contra periodistas tras el golpe de estado que depuso al presidente José Manuel Zelaya en junio de 2009, y el fracaso de los mecanismos estatales e internacionales encargados de investigar y sancionar a los responsables. Desde junio de 2009, al menos 32 periodistas hondureños —que en su mayoría trabajaban en medios de radio y televisión— han sido asesinados, y pese a ello la gran mayoría de estos casos no han sido esclarecidos. Entre estos casos se incluyen los de los siguientes periodistas:

Erick Alexander Martínez Ávila, quien también era activista en derechos de homosexuales y militaba en el partido Libertad y Refundación (LIBRE), que compitió en las elecciones presidenciales de 2013, fue secuestrado y asesinado por estrangulamiento en mayo de 2012 (ver a continuación la sección Antecedentes para consultar más información sobre Martínez).
José Noel Canales Lagos, periodista del sitio web Hondudiario, murió durante una agresión armada perpetrada por atacantes no identificados mientras conducía hacia su lugar de trabajo en agosto de 2012, tras haber recibido diversas amenazas de muerte.
Manuel Murillo Varela, camarógrafo oficial de varias figuras públicas, incluido el expresidente Zelaya y, más recientemente, del canal opositor TV Globo, y también miembro de LIBRE, fue hallado muerto el 24 de octubre de 2013, a pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había ordenado al gobierno hondureño que debía brindarle medidas de protección luego de que fuera secuestrado y torturado en 2010.

Muchos otros periodistas en Honduras continúan llevando a cabo su trabajo en un contexto de temor y autocensura. “Ante la falta de respuestas de un Estado tolerante, propiciador de la impunidad o directamente responsable de los hechos, muchos periodistas han determinado callar y autocensurarse para seguir con vida,” señala la galardonada periodista y defensora de derechos humanos Dina Meza. “‘¿Seré yo el próximo? es la pregunta cotidiana del gremio periodístico,” añade Meza, quien ha sufrido persecución y amenazas desde 2006, sin que se investigara adecuadamente ninguno de estos hechos (para obtener más información sobre Meza, ver a continuación la sección Antecedentes).

Otro caso relevante es el de Julio Alvarado, quien en marzo de 2013 se vio obligado a suspender su programa de actualidad en la estación opositora Radio Globo, luego de que tras meses de amenazas y vigilancia sufriera un intento fallido de asesinato. El incidente nunca fue investigado pese a que se denunció a las autoridades. Alvarado sospecha que habrían estado involucrados policías o militares (ver en la pág. 22 del informe una reseña sobre Alvarado).

“Honduras se encuentra sumido en una profunda crisis. Este informe paradigmático e incisivo elaborado por PEN describe en detalle la fatal combinación de corrupción e impunidad que está destruyendo a Honduras. El país y la comunidad internacional deben tomar con urgencia la decisión de trabajar conjuntamente para fortalecer el estado de derecho en Honduras”, observó Marian Botsford Fraser, Presidenta del Comité de Escritores en Prisión de PEN International.

La profundización de la violencia y la impunidad generalizada han convertido a Honduras en uno de los países más peligrosos del mundo. Según señala el nuevo informe, si bien los carteles transnacionales del narcotráfico son en parte responsables por los altos índices de homicidios, la crisis de violencia actual es provocada en gran medida por autoridades del Estado.

El grado de corrupción entre las fuerzas policiales es absolutamente alarmante, y socava además la confianza entre los organismos del Estado, debilita el respeto del público a instituciones clave y, en definitiva, obstaculiza la capacidad institucional del sistema judicial. Existen demasiados organismos que supuestamente se ocupan del problema de la violencia y la impunidad, lo cual provoca que finalmente ninguno se encargue verdaderamente de asegurar justicia a víctimas y familiares.

“El clima actual de impunidad generalizada que prevalece en Honduras es el resultado de la falta de justicia por graves violaciones de derechos humanos que se han cometido durante décadas. La impunidad es un campo fértil para la violencia. Honduras continuará inmersa en un círculo de impunidad y violencia hasta tanto haya medidas genuinas de justicia”, señaló Carmen Cheung, directora interina del Programa Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho en la Universidad de Toronto.

Como era de esperar, la reciente ola de muertes violentas de periodistas ha tenido como respuesta una combinación de recursos insuficientes, ineptitud burocrática, señalamientos recíprocos y negación. Es poco habitual que se investiguen adecuadamente o se esclarezcan los homicidios de periodistas: de los 38 periodistas asesinados desde 2003, solamente en dos casos se obtuvieron condenas.

PEN International, PEN Canadá y el Programa Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho en la Universidad de Toronto desean instar al gobierno hondureño a investigar de manera exhaustiva todos los casos de periodistas asesinados, y a dotar a las instituciones y mecanismos del Estado existentes de los recursos necesarios —además de crear otros nuevos— a fin de asegurar que todos los miembros de los medios de comunicación reciban plena protección de la ley.

El informe también expresa diversas recomendaciones a medios de comunicación hondureños y la comunidad internacional para la protección de periodistas en el país, incluido un llamado a los estados donantes, como Canadá y Estados Unidos, para que trabajen conjuntamente con Honduras en estos temas.
Se pueden leer aquí las recomendaciones completas (págs. 5-6).

“El gobierno hondureño, por sí solo, no implementará ningún cambio”, manifestó Tasleem Thawar, Directora Ejecutiva de PEN Canadá. “Cada país y organización internacional con intereses en Honduras —ya sea en materia económica, de seguridad, social o cultural— deberá supeditar su apoyo al cumplimiento, por parte de Honduras, de sus obligaciones de derechos humanos”.

“No debemos permitir que estén solos quienes arriesgan su vida para que se conozca la verdad en Honduras”, insiste el escritor y dramaturgo Ariel Dorfman. “Una campaña en favor de estos actores, como la organizada por PEN International —que forma parte de una acción más amplia para alertar sobre la gran cantidad de abusos que atentan contra los derechos y la vida de periodistas y escritores en toda América Latina— ofrecerá, por lo menos, un mínimo resguardo ante las balas, la crueldad y los escuadrones de la muerte. Quienes hoy se niegan a ser silenciados sabrán al menos que no están solos”.

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nvíen llamamientos: los instamos a escribir al nuevo presidente de Honduras para exigir que su gobierno adopte las siguientes medidas:

Asegurar que se establezcan adecuados organismos investigadores y protocolos para los crímenes cometidos contra periodistas, con fondos apropiados, y asegurar que todos estos crímenes sean investigados en profundidad, priorizando los vínculos de los periodistas con su labor profesional.
Facultar a la Fiscalía Especial de Derechos Humanos para llevar a término las investigaciones y los procesos judiciales por asesinatos de periodistas y defensores de los derechos humanos y asegurar que reciba suficientes recursos financieros, humanos y técnicos para llevar a buen término su labor.
Asegurar que cualquier nuevo mecanismo legal destinado a mejorar la seguridad de los periodistas — como la propuesta ley del Gobierno para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia — cuente con suficientes recursos financieros, humanos y técnicos, así como con la voluntad política, para garantizar una implementación efectiva.
Mejorar la implementación de las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para periodistas y defensores de los derechos humanos

Les sugerimos imprimir la lista completa de recomendaciones incluidas en el informe y adjuntarla a modo de anexo en las cartas que envíen. Hacer clic aquí (págs. 5-6).

Envíen sus llamamientos a:
Presidente Juan Orlando Hernández
Casa Presidencial, Barrio Las Lomas
Boulevard Juan Pablo II
Tegucigalpa
Honduras
Fax: +504 2290 5088
Correo electrónico:diseloalpresidente@presidencia.gob.hn
Facebook: https://www.facebook.com/juanorlandoh
Twitter: @JuanOrlandoH (indicar #HondurasBastaImpunidad o #HondurasEndImpunity)

Los instamos a compartir el informe, esta convocatoria y las infografías donde se muestran los casos de periodistas asesinados a través de sus redes, incluso en Facebook, Twitter (#HondurasBastaImpunidad o #HondurasEndImpunity) y otros medios sociales.

Envíen el informe a la embajada de Honduras más cercana y a la delegación hondureña de la cancillería de su gobierno, y soliciten concertar una reunión para plantear personalmente las inquietudes de PEN.

Identifiquen a un periodista de su Centro que pueda escribir un artículo o nota de opinión sobre las inquietudes de PEN para su publicación en los medios de su país (envíenos copias en caso de que se publiquen).

LES PEDIMOS QUE NOS INFORMEN SI HAN REALIZADO ALGUNA DE LAS ACCIONES ANTERIORES Y LAS RESPUESTAS QUE RECIBAN. EVALÚEN LA POSIBILIDAD DE TOMAR FOTOGRAFÍAS O REALIZAR GRABACIONES DE VIDEO DE ESTAS ACCIONES PARA FINES DE PUBLICIDAD. ENVÍENOS POR FAVOR TAMBIÉN ESTOS MATERIALES.

Antecedentes

• La violencia contra periodistas y la impunidad en Honduras han sido abordadas por una resolución de PEN International emitida en 2010 – se puede leer aquí.
• Honduras fue además uno de los tres países —además de México y Brasil— que analizó específicamente PEN International para su campaña de 2012 Escribe contra la Impunidad.
• A raíz de esta iniciativa, PEN publicó la antología Escribe contra la Impunidad, que incluye dos obras dedicadas al periodista y defensor de derechos humanos asesinado Erick Alexander Martínez Ávila (ver antes): el ensayo “La voz que intentaron estrangular” de Erick Tejada Carbajal (disponible también en inglés) y el poema “Valentía” de Claudia Sánchez (que aparece citada en Honduras: periodismo a la sombra de la impunidad) (también disponible aquí en inglés). Con respecto a Martínez, leer también el artículo de 2012 de Cathal Sheerin para Huffington Post, “Honduras: Killing Free Expression”.
• También de Escribe contra la Impundiad: leer el ensayo de Gloria Guardia de 2012 sobre el origen de la impunidad en Honduras, “Impunidad en Honduras, ¿por qué?” (inglés)
• Dina Meza ha sido galardonada con el Premio a la Libertad de Expresión 2014 de Oxfam-Novib/PEN International y ha sido nominada para los Premios a la Libertad de Expresión 2014 de Index on Censorship. Su caso se incluyó entre los presentados por PEN International en ocasión del Día de los Escritores en Prisión, en noviembre de 2013 – leer aquí una reseña sobre ella.