Honduras: Pequeño progreso en acabar con la impunidad en el asesinato de periodistas


9 de julio de 2014

El 9 de julio de 2013, el cuerpo mutilado y quemado del presentador de noticias de Globo TV, Anibal Barrow, fue encontrado dos semanas después de que hubiera sido secuestrado. Un año después, a pesar de que hubo algunos bien recibidos avances por parte de las autoridades, un alarmante clima de terror, persecución e impunidad prevale para los periodistas en Honduras.

PEN International pide a las autoridades hondureñas que hagan todo lo que esté en su poder para salvaguardar a todos los periodistas trabajando en el país. PEN hace una llamada a las autoridades hondureñas para que lleven a cabo una investigación inmediata y exhaustiva sobre todos los asesinatos de periodistas, y para que garanticen que todos los responsables, incluidos los autores intelectuales, sean llevados ante la justicia.

Los periodistas siguen siendo asesinados a un ritmo alarmante – más recientemente, el presentador de radio Luis Alonso Fúnez Duarte fue muerto a tiros por asaltantes desconocidos el 23 de junio de 2014- mientras que otros se enfrentan a acosos regulares y amenazas de muerte por su ejercicio pacífico del derecho a la libertad de expresión. Alrededor del 90 por ciento de asesinatos de periodistas permanece completamente sin resolver. Aunque se hayan dictado algunas condenas por el caso de asesinato de periodistas, sobre todo en casos de alto perfil – uno de los asesinos de Barrow ha sido condenado y encarcelado hasta la fecha -, la mayoría deben ser considerados sólo parcialmente resueltos debido al fracaso de las autoridades para enjuiciar a los responsables que ordenaron el crimen- los autores intelectuales.

El presentador de radio Luis Alonso Fúnez Duarte se convirtió en el tercer periodista asesinado en Honduras desde que el presidente Juan Orlando Hernández llegó al poder en enero de 2014. Según un testimonio presente, los asesinos dispararon a Fúnez como mínimo cinco veces cuando llegaba a casa en su motocicleta con su hijo. Murió en el lugar de los hechos. Fúnez era el conductor de un programa de música en la estación de radio local Súper 10 y un programa de sátira política llamada “Barriendo y Trapeando ” en Catacamas, departamento de Olancho.

Quién también fue asesinado en el departamento de Olancho hace menos de un mes fue Óscar Anthony Torres Martínez, muerto a tiros el 1 de junio. Cuatro días anteriores, el 28 de mayo, el periodista de radio comunitaria Hernán Cruz Barnica era asesinado en el departamento de Copán. Según la información de PEN, la noche antes de que le dispararan, Cruz había hablado en su programa sobre problemas de derechos humanos en la región y sobre las amenazas que había recibido recientemente. Otros trabajadores de los medios que no son periodistas han sido también asesinados – el 11 de abril, el trabajador de los medios Carlos Hilario Mejía Orellana fue asesinado a puñaladas en su casa, a pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hubiese ordenado al gobierno hondureño que lo protegiera.

Dos condenas han sido dictadas en los meses recientes por el asesinato de periodistas reconocidos, incluyendo Aníbal Barrow. Presentador del telenoticias ‘Aníbal Barrow y Nada Más,’ Barrow fue secuestrado el 24 de junio de 2013; su cuerpo fue descubierto mutilado y quemado, 16 días después, el 9 de julio. Aún así, un año después sólo uno de los seis sospechosos fue condenado. El 14 de marzo de 2014, el tribunal de menores declaró Gabriel Armando Castellanos Pérez, de 18 años, culpable del asesinato de Barrow; según los informes, se enfrenta a un máximo de ocho años en la cárcel ya que era menor de edad cuando cometió el crimen. Los otros sospechosos aún tienen que ser procesados, mientras que aquellos sospechosos de contratar a los asesinos de Barrow siguen aún en libertad.

Lo mismo sucede con los autores intelectuales del asesinato del director de Radio HRN Alfredo Villatoro Rivera. Villatoro, uno de los periodistas más conocidos del país y un amigo del ex presidente Porfirio Lobo, fue encontrado muerto el 15 de mayo de 2012, seis días después de que hubiese sido secuestrado en su coche en plena luz del día. Su cuerpo fue encontrado en una acera vestido con el uniforme de una unidad de operaciones especiales de la policía y con un pañuelo rojo que cubría su rostro, según informes de prensa. Lo habían matado a tiros. PEN acoge con satisfacción la noticia de que los tres hombres condenados por secuestro agravado y asesinato de Villatoro recibieron cadena perpetua el 11 de junio de 2014, tras una serie de retrasos en la sentencia; pero reitera la petición del hijo de Villatoro de que no se cierre el caso para permitir que los autores intelectuales también sean llevados ante la justicia.

Antecedentes

Según la información de PEN, como mínimo 41 periodistas han sido asesinados desde 2003 – 35 desde el golpe de Estado de junio de 2009 – mientras que otros trabajadores de los medios como Carlos Hilario Mejía Orellana han sido también asesinados. De estos 41, sólo 10 casos han sido procesados y sólo cuatro han dado lugar a una condena, según las cifras proporcionadas por el gobierno durante una audiencia en la CIDH del 25 de marzo de 2014 en la que PEN International, PEN Canadá y el Programa Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Toronto presentaron su informe conjunto – Honduras: Periodismo en la sombra de la impunidad. Por tanto, la impunidad sigue siendo la norma en más del 90 por ciento de los casos de periodistas asesinados, una tasa sorprendentemente elevada también confirmada por un informe elaborado por el nuevo Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) para conmemorar el Día del Periodista Hondureño (25 de mayo).

PEN acoge con satisfacción noticias sobre el proyecto de ley largamente esperado para legislar la protección de los periodistas y de los defensores de derechos humanos en Honduras. Según la información de PEN, el 3 de junio el parlamento de Honduras aprobó una propuesta para promulgar una Ley para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos, periodistas, comunicadores sociales [una categoría que incluye a periodistas y blogueros de radios comunitarias] y especialistas legales  (Ley de protección para las y los defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales y operadores de justicia). El texto del proyecto de ley no será, aparentemente, hecho público hasta que se convierta en ley; sin embargo, se cree que incluye medidas tanto de prevención como de protección para aquellos en peligro.

PEN insta al Estado de Honduras que establezca mecanismos de protección efectiva para periodistas y defensores de derechos humanos en plena consulta con la sociedad civil, además de que mejore la implementación de las medidas cautelares dictadas por la CIDH. PEN también insta al Gobierno a garantizar que estos y los nuevos mecanismos jurídicos destinados a mejorar la seguridad de los periodistas, entren en vigor con los recursos financieros, humanos y técnicos adecuados, así como con la voluntad política, a fin de garantizar una implementación efectiva.

Para más información, por favor contacte Tamsin Mitchell en PEN Internacional WiPC, Brownlow House, 50-51 High Holborn, Londres WC1V 6ER. Tel: +44 (0) 2074050338, Fax:. +44 (0) 2074050339 Email: tamsin.mitchell @ pen-international.org

[Translated by Alba Muñoz Pou]