Home Page > News Item > México: el primer asesinato de un periodista de 2015 pone de relieve la necesidad de una investigación efectiva para combatir la impunidad

Londres, 27 de enero de 2015

El reciente descubrimiento del cuerpo del periodista José Moisés Sánchez Cerezo demuestra una vez más la necesidad de que las autoridades federales y estatales lleven a cabo investigaciones rápidas y exhaustivas sobre todos los asesinatos de periodistas en México, y lleven a los responsables ante la justicia, dijo hoy PEN International.

Las autoridades del estado de Veracruz descubrieron el cuerpo decapitado de Sánchez Cerezo el 24 de enero de 2015, 22 días después de que fuera secuestrado en su casa en Medellín de Bravo, estado de Veracruz, por un grupo de hombres fuertemente armados el 2 de enero de 2015. Sus secuestradores también se incautaron de su ordenador, su cámara y teléfono móvil antes de introducirlo en uno de tres vehículos. Un sospechoso, que al parecer ha confesado haber participado en el asesinato, ha dicho que el crimen fue ordenado por el alcalde de la localidad, que ha negado cualquier implicación en el crimen.

El cuerpo de Sánchez fue descubierto decapitado, en bolsas de basura en el municipio de Manlio Fabio Altamirano, el 24 de enero, después de que un miembro de una banda y expolicía, Clemente Noé Rodríguez Martínez, detenido en relación con la desaparición de Sánchez, confesara su papel en el crimen.

De acuerdo con un comunicado emitido por la oficina del fiscal general del estado de Veracruz, Rodríguez alega que el periodista fue asesinado el día de su secuestro, según las órdenes del subdirector de la Policía Municipal, Martín López Meneses, quien a su vez estaba actuando en nombre del alcalde de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, para quien López también trabaja como chófer y guarda de seguridad. Según se informa, el fiscal general del Estado ha solicitado el desafuero del alcalde, que se beneficia de la inmunidad que le otorga su cargo. Las autoridades del estado también buscan a otras cinco personas con la ayuda de la Secretaría de Marina y la fuerza de la policía estatal (Fuerza Civil).

Ser periodista en México es un oficio plagado de peligros, ya que el país se enfrenta a una escalada de violencia en gran parte derivada de los cárteles de la droga y la ofensiva armada contra ellos por parte del gobierno. Al menos 67 periodistas de prensa impresa e internet, blogueros y escritores –Sánchez incluido– han sido asesinados en el país desde 2004; Veracruz es de nuevo uno de los peores infractores en lo que se refiere a asesinatos de periodistas, junto con Tamaulipas, Guerrero y Chihuahua. Muy pocos de estos asesinatos se han resuelto satisfactoriamente –si es que se ha resuelto alguno–. Al menos otros 10 periodistas de medios impresos han desaparecido en México en la última década; su destino sigue siendo desconocido.

Contexto

Sánchez, de 49 años, era el propietario y editor de La Unión, una impresión semanal y diario digital distribuido en las comunidades que rodean Medellín de Bravo, Veracruz; según los informes, también trabajó como taxista. Activo en su comunidad local y miembro del grupo de vigilancia vecinal local, fue a menudo crítico con historial de lucha contra la delincuencia de las autoridades, tanto en sus artículos como en Facebook, según los informes.

Recientemente, Sánchez había informado sobre –y participado en– las recientes protestas contra los presuntos abusos cometidos por el alcalde de Medellín de Bravo. Tres días antes de su secuestro, el 30 de diciembre de 2014, según su hijo, un hombre no identificado que se acercó a su casa advirtió a Sánchez se le advirtió de que dejara sus reportajes.

El 5 de enero de 2015, el alcalde negó cualquier implicación en una declaración pública.

En el transcurso de la investigación sobre la desaparición de Sánchez, realizada por la oficina del fiscal general del estado de Veracruz, con la asistencia de la Fiscalía Especial de Delitos contra la Libertad de Expresión –el estado ha entrevistado a al menos 60 personas, entre ellas el alcalde y otros funcionarios municipales.

Ver también: declaración sobre el caso por el PEN México

Para más información, póngase en contacto con Tamsin Mitchell en la Oficina de Londres del Comité de Escritores en Prisión: PEN International, Brownlow House, 50-51 High Holborn, London WC1V 6ER Tel: +44 (0) 207 405 0338 Fax +44 (0) 207 405 0339 email: tamsin.mitchell@pen-international.org

(Translated by Jesús Bolaño Quintero)

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