Home Page > News Item > México: la suerte de los periodistas desaparecidos debe aclararse

Londres, 8 de enero de 2015

La reciente desaparición de dos periodistas en México pone de relieve la preocupación existente sobre la seguridad de los periodistas en el país, dijo hoy PEN International. A principios de enero de 2015 se ha denunciado la desaparición del director de periódico José Moisés Sánchez Cerezo en el estado de Veracruz, mientras que Mario Alberto Crespo Ayón, reportero de televisión y ex periodista de prensa del estado de Sinaloa, no ha sido visto desde principios de diciembre de 2014. PEN pide a las autoridades mexicanas que investiguen estas desapariciones, que esclarezcan la suerte de los dos periodistas y que lleven a los autores ante la justicia.

Con el fin de garantizar que cualquier  posible enlace a su trabajo se priorice, las investigaciones deberían ser lideradas por el Fiscal Especial para la Atención de Delitos cometidos en contra de la Libertad de Expresión—FEADLE.

Al menos otros 11 periodistas de medios impresos han desaparecido en la última década—un cuarto de ellos del estado de Veracruz. Están entre los miles de desaparecidos de manera similar en el país. En la mayoría de los casos las autoridades no han podido aclarar su suerte, violando así sus obligaciones en virtud del derecho internacional. El gobierno federal de Enrique Peña Nieto, que llegó al poder en diciembre de 2012, ha puesto en marcha algunas medidas para reconocer la magnitud del problema, para mejorar los intentos de esclarecer la suerte de las víctimas e investigar a los responsables. Sin embargo, la magnitud de la participación de agentes del Estado en las desapariciones forzadas en el país todavía ha de ser reconocida.

Trabajar como periodista en México es muy peligroso, ya que el país se enfrenta a niveles de violencia que ascienden de forma vertiginosa, y que en gran parte proviene de los cárteles de la droga y de la ofensiva armada del gobierno contra ellos. Al menos 61 periodistas han sido asesinados en los últimos 10 años; Veracruz es de nuevo uno de los peores responsables en  asesinatos de periodistas, junto con Tamaulipas, Guerreo y Chihuahua. Muy pocos—si es que hay alguno—de estos asesinatos se han resuelto satisfactoriamente.

Antecedentes

José Moisés Sánchez Cerezo (Imagen: Diario19.com)

José Moisés Sánchez Cerezo (Imagen: Diario19.com)

El 2 de enero de 2015, José Moisés Sánchez Cerezo fue secuestrado de su casa en Medellín de Bravo, estado de Veracruz, por un grupo de hombres fuertemente armados. Sus secuestradores también se incautaron de su ordenador, cámara y teléfono móvil antes de meterlo en uno de tres vehículos. No se le ha visto ni se sabe nada de él desde entonces.

Sánchez, de 49 años de edad, es el propietario y editor de La Unión, una impresión semanal y diario digital distribuido en las comunidades que rodean Medellín de Bravo, Veracruz; según los informes, también trabaja como taxista. Activo en su comunidad local y miembro del grupo de vigilancia vecinal local, a menudo ha sido crítico con la trayectoria de las autoridades locales en la lucha contra la delincuencia, tanto en sus artículos como en Facebook, según se informa.

Mario Alberto Crespo Ayón  (Imagen: debate.com.mx)

Mario Alberto Crespo Ayón
(Imagen: debate.com.mx)

Recientemente, Sánchez había informado sobre—y había participado en—las recientes protestas contra los presuntos abusos cometidos por el alcalde de Medellín de Bravo. Tres días antes de su secuestro, el 30 de diciembre, según su hijo, un hombre no identificado que se acercó a su casa advirtió a Sánchez de que dejara sus reportajes. Se ha informado que su familia creía que Sánchez estaba en el punto de mira por estos artículos, y han relacionado al alcalde con el incidente. Sin embargo, el alcalde negó cualquier participación en una declaración hecha pública el 5 de enero y confirmó que iba a cooperar con la investigación de las desapariciones, según informes de prensa. Un mes antes, Mario Alberto Crespo Ayón, un ex periodista de prensa que trabaja actualmente para Uno TV, desapareció después de salir de su casa en Mazatlán, estado de Sinaloa, el 3 de diciembre de 2014. Poco antes, Crespo había hablado con miembros de la familia por teléfono y había quedado con su novia más tarde ese mismo día. Los familiares han tratado de llamar a su teléfono móvil; sin embargo, parece estar apagado. Su familia denunció su desaparición a la oficina del fiscal general. Crespo ha trabajado anteriormente para los periódicos Noroeste, Primera Hora y Línea Directa.

México es un Estado parte de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. La desaparición forzada se define como “el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer la privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida”. Desaparición es un término que se utiliza cuando existe evidencia de que la víctima fue secuestrada y se desconoce su paradero, pero no hay evidencia de que los agentes del Estado hayan participado directa o indirectamente.

En virtud de la Convención, los Estados tienen la obligación de aceptar los informes de desapariciones forzadas y emprender investigaciones prontas, exhaustivas e imparciales. Además, los Estados también deben investigar todas las desapariciones llevadas a cabo por personas que actúen sin la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado. En otras palabras, en los casos de desapariciones y desapariciones forzadas, el Estado tiene la obligación de establecer el paradero de la víctima; llevar ante la justicia a los autores y garantizar que las víctimas o sus familiares reciban un desagravio.

En diciembre de 2011, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de la ONU, dijo en un informe sobre una misión a México:

“El patrón crónico de impunidad sigue existiendo en casos de desaparición forzada y no se están llevando a cabo los esfuerzos necesarios ni para determinar la suerte o el paradero de los desaparecidos, ni para castigar a los responsables, ni para garantizar el derecho a la verdad y al desagravio.”

Ver también: declaración de PEN México sobre el caso

Para más información, por favor, contacte con Tamsin Mitchell en el Comité de Escritores en Prisión: PEN International, Brownlow House, 50-51 High Holborn, London WC1V 6ER. Teléfono:  +44 (0) 207 405 0338 Fax +44 (0) 207 405 0339. Correo electrónico:  tamsin.mitchell@pen-international.org


Notas para los editores:

PEN Internacional celebra la literatura y promueve la libertad de expresión, consagrada a los principios descritos en el Charter PEN: la transmisión sin trabas del pensamiento en el seno de cada nación y entre todas las naciones. Fundada en Londres en 1921, PEN Internacional —el Secretariado de PEN— conecta a la comunidad internacional de escritores. Es un foro en el que los escritores se encuentran para reunirse en libertad para discutir su trabajo; y para ser también la voz de aquellos escritores silenciados en sus propios países. A través de Centros en más de 100 países, PEN opera en los cinco continentes. PEN Internacional es una organización apolítica que mantiene un estatuto consultivo especial en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y un estatuto asociado en la UNESCO. PEN Internacional es una organización benéfica registrada en Inglaterra y Gales con el número de registro 1117088. www.pen-international.org

 (Translated by Jesús Bolaño Quintero)

image_print