PEN International condena la muerte de periodistas y los ataques contra medios de comunicación durante la ofensiva israelí en Gaza


1 de agosto de 2014

PEN International condena el asesinato y los ataques presuntamente deliberados contra ciertos periodistas, empresas de medios de comunicación y sus instalaciones, que han ocurrido durante la ofensiva de Israel en Gaza.

“La libertad de expresión desempeña un papel inestimable en tiempos de guerra”, aseveró John Ralston Saul, presidente de PEN International. “Únicamente a través de un amplio espectro de cobertura periodística, el público puede comprender y formarse una opinión sobre lo que sucede”.

Esto depende, a su vez, de la posibilidad de periodistas y escritores de trabajar en situaciones de conflicto. Todos los gobiernos están obligados a asegurar que se reconozca a los periodistas el derecho a ser protegidos como civiles en zonas de guerra.

Desde el 8 de julio de 2014, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) pusieron en marcha la “Operación Margen Protector”, soldados israelíes habrían asesinado a siete periodistas y trabajadores de medios de comunicación, y herido a otros 15, de los cuales seis estaban cubriendo protestas en Cisjordania.

Las muertes más recientes ocurrieron el 29 de julio, fecha en que, en dos ofensivas distintas, las IDF atacaron la vivienda de Ezzat Abu Duhair, un joven corresponsal de Al-Huriya Media Network, quien perdió la vida junto a otros cuatro miembros de su familia. Ese mismo día, Bha’a al Graieb, gerente de la división de noticias hebreas de Palestine TV, murió durante un ataque aéreo mientras llevaba a su hija a un hospital en la ciudad de Rafa.

Diversos medios de comunicación también han sido atacados o destruidos, incluidas las oficinas de la Agencia Nacional de Medios de comunicación, de la estación de radio Wattan, de Aljazeera TV y de otras tres sedes pertenecientes al canal de televisión y la estación de radio de Hamás, Al-Aqsa.

Israel ha emitido un comunicado de prensa en el cual señaló que no asumiría responsabilidad alguna por lesiones a periodistas o daños a equipos provocados durante la transmisión de sucesos desde el terreno.

A menudo, los periodistas internacionales pueden alertar a las IDF sobre el lugar donde se encuentran, y evitar así algunos peligros. No todos los periodistas palestinos tienen los medios para hacerlo.

El hecho de que algunos medios sirvan como herramientas de propaganda no justifica que se los convierta en objetivos militares. Los ataques deliberados a periodistas y medios de comunicación constituyen una violación del derecho internacional y niegan a los periodistas su derecho a protegerse como civiles en zonas de guerra.