Home Page > News Item > Trienta y dos asesinados: la masacre de periodistas hondureños

GBA fines de diciembre del 2013 se contabilizaron en Honduras treinta y dos periodistas asesinados desde el golpe de estado en 2009. Son 32 periodistas muertos en cuatro años, ocho periodistas asesinados cada año. Esta cifra es espeluznante, más cuando se conoce que en Honduras menos del 1% de los crímenes es formalmente investigado.

Estos delitos permanecen impunes. Muchos periodistas se exilian para vivir, o trabajan bajo una atmósfera de miedo y autocensura.

Lo anterior sucede en un país formalmente en paz, donde recién hubo elecciones y donde a fin de mes tomará posesión un nuevo presidente. Pero la realidad es que en Honduras hay una guerra abierta en contra del periodista que se atreve a denunciar la corrupción y el crimen organizado. No existe libertad de prensa o de expresión, ni respeto a la vida. Por esta razón, el PEN International, y el Centro del PEN en Nicaragua iniciará el 24 de enero una campaña respaldada por el informe: Honduras: Periodismo a la sombra de la impunidad.

El informe de 90 páginas realizado por el PEN de Canadá, el Programa Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Toronto y el PEN Internacional señala que la violencia hacia los periodistas en Honduras va desde la amenaza verbal y la intimidación, hasta los ataques físicos y el asesinato. La investigación considera que los posibles motivos de la violencia contra los periodistas hondureños estriban en sus reportajes políticos sobre el crimen organizado y el narcotráfico y la complicidad estatal para con éstos.

Bertha Oliva, Coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras dice que “cuando permitimos la impunidad y la violación de los derechos humanos, vemos el crimen del pasado traducido al crimen del futuro”. Nada más cierto. Uno de los hallazgos más sorprendentes del informe es que la impunidad y el número de crímenes se ha incrementado ante la falta de solidaridad entre los periodistas.

La misma falta de solidaridad ha impedido promover mecanismos de protección. No existe un frente unido de periodistas hondureños que presione para terminar con la constante violación a los derechos humanos y los asesinatos. Los periodistas son blancos fáciles de las pandillas, los traficantes internacionales de drogas y los agentes estatales corruptos.

Por otra parte, según el informe, el estado hondureño no colabora para mejorar la situación. Existe debilidad y corrupción en las oficinas encargadas de investigar y procesar a los culpables. Es así como de veintidós asesinatos de periodistas reportados a las autoridades en Honduras, solamente ocho han sido procesados por la Procuraduría y únicamente dos han resultado en culpables convictos. Dos de veintidós.

Como PEN de Nicaragua, como escritores, como centroamericanos, como personas solidarias con la libertad de expresión y el sufrimiento de nuestros hermanos periodistas hondureños, nos adherimos a esta campaña iniciada por el PEN International para llamar la atención del mundo ante esta masacre, este crimen de odio.

Tenemos el derecho a vivir y el derecho a expresarnos libremente, así como la obligación de recordar que el derecho que no se reclama es un derecho que se pierde. Treinta y dos periodistas hondureños asesinados en cuatro años no lograron reclamar su derecho a la vida y a la libre expresión. El PEN reclama por ellos.

 

Gioconda Belli, Presidenta de PEN Nicaragua

Managua, enero 2014

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